La Cruz Antes del Domingo

Isaías 40:3 • Mateo 20:27

Una voz clama en la vasta soledad, "Preparen senda al Señor, de humilde corazón." No es con poder ni con vana autoridad, Sino al servir al prójimo, con pura devoción. Siervo de todos, de alma sencilla y leal, Así se allana el camino, verdad celestial.

"No sabes lo que pides", Su voz nos reveló, La grandeza es de rodillas, el primero es el postrero. Bebe del vaso amargo, el bautismo que Él bebió, Que solo en la humillación brilla el Reino verdadero.

Se busca un trono, un lugar de honor y esplendor, Un puesto a la diestra, sin conocer el dolor. Mentalidad de mando, de provecho personal, Olvidando al prójimo, en apego fatal. "Mis hijos primeros, mi gloria ante ti", Sin ver que el Reino se construye al morir al "yo".

El desierto nos espera, la prueba y el podar, Para que el barro se doble, y pueda al fin brillar. La cruz antes del domingo, el quebranto es la verdad, Solo así se asciende a la cumbre de la humildad. Dios nos forma con paciencia, un proceso de amor, Para que nuestro servicio refleje Su esplendor.

"No sabes lo que pides", Su voz nos reveló, La grandeza es de rodillas, el primero es el postrero. Bebe del vaso amargo, el bautismo que Él bebió, Que solo en la humillación brilla el Reino verdadero.

El camino hacia la gloria es ser un servidor, En cada paso, en cada acción, mostrar Su amor. Quebrantado, humillado, listo para obrar, Tu voluntad, Señor, para siempre reflejar. Amén.